7 de agosto de 2026
Es habitual pensar en el software de un centro de día como una versión reducida del de una residencia, pero la realidad del día a día es distinta: los usuarios entran y salen cada jornada, muchas veces con transporte incluido, y la relación con la familia es constante porque el usuario vuelve a casa cada tarde.
Lo que cambia respecto a una residencia
- El control de asistencia diaria pasa a primer plano: quién ha venido hoy, a qué hora entra y sale.
- El transporte, cuando lo hay, necesita su propio seguimiento.
- La comunicación con la familia es diaria por naturaleza, no puntual.
- El seguimiento clínico sigue siendo necesario, pero con una cadencia distinta a la de un residente interno.
Lo que no cambia
La necesidad de un registro clínico fiable, de un historial por usuario y de perfiles de acceso diferenciados para el personal es exactamente la misma que en una residencia. Un centro de día no necesita menos rigor, solo un enfoque distinto en qué se registra con más frecuencia.
Un mismo sistema, dos formas de trabajar
Un software pensado solo para residencias suele quedarse corto en el control de asistencia diaria; uno pensado solo para centros de día suele quedarse corto en el historial clínico continuo. Lo ideal es un sistema que cubra ambas realidades sin obligar a elegir.
En Resiges, la gestión de asistencia y el historial clínico conviven en el mismo programa, adaptable tanto a una residencia como a un centro de día.